martes, 16 de febrero de 2016

Nadie cede en la cabeza, todos quieren alejarse del descenso


No paran los favoritos, con victorias de los cinco primeros, espectacular la del líder con un lanzamiento de penalti que dará que hablar toda la semana. Por abajo, sin novedad. Los candidatos al descenso perdieron.

Sin palabras. Así terminó el partido Barcelona-Celta después de la magnífica segunda mitad blaugrana, en la que desarboló a su rival con jugadas y goles de todos los colores. Messi en modo 'on', enchufado, tiró del carro y se erigió en el protagonista de la noche. Para rizar el rizo y culminar una noche de gloria le 'cedió' el penalti a Suårez con un toque suave, hacia adelante, para que Suårez batiera a Sergio. Recordaba al penalti de Cruyff en los 70, con el Ajax, y casi lo repitió. No es habitual, no se suele ver, pero es una jugada legal y a la vez arriesgada porque te puede salir mal. Y tampoco es una falta de respeto al rival, como la infinidad de recursos técnicos de Neymar. A veces hay que tirar de técnicas que en ningún modo se trata de menosprecios al rival aunque algunos así lo consideren. Lo que queda claro es que ver un partido del Barcelona es una gozada en la mayoría de ocasiones. Seas o no aficionado culé disfrutas cada momento porque ves jugadas casi inverosímiles de algunos jugadores que ya son historia. Por cierto, no me quiero olvidar de Iniesta. Se segunda mitad es, simplemente, una oda al fútbol, una obra maestra. Parece que lleva cosido el balón al pie porque es imposible quitárselo. Si el miércoles derrota al Sporting en El Molinón su ventaja ya casi será insalvable. El Celta bastante hizo con aguantar más de 50 minutos con un equipo plagado de bajas. Después ya sabemos cómo lo pagó.

Con un juego poco brillante ganó el Atlético en Getafe. Torres, liberado tras marcar su gol número cien, marcó el tanto de la victoria nada más iniciarse el encuentro y se retiró después con molestias en un tobillo, como Carrasco. Los de Simeone no están realizando un buen fútbol, pero cuesta un mundo marcarles un gol. Basan todo su juego en la confianza adquirida en la defensa y en su fortaleza, fiándolo todo a una contra que permita marcar algún gol y seguir sumando. No está siendo brillante este Atlético, pero sí resolutivo, lo que le está permitiendo seguir la estela del líder y confiar en sus posibilidades de acercarse al campeonato. Aunque según transcurra la temporada y se acercan los últimos encuentros deberá arriesgar algo más si quiere terminar con éxito su periplo.

El Madrid es otro en el Bernabéu. El sábado se deshizo del Athletic en un buen encuentro, siempre abierto, y con Cristiano resurgido tras marcar dos goles y entrar más en el juego de conjunto que en las últimas semanas. Zidane dio descanso a Isco y colocó a Kovacic en su lugar, y le salió bien la jugada porque al croata se le vio intenso. El fútbol realizado fue bueno en líneas generales, con una defensa cogida con alfileres -más tras la expulsión rigurosa por dos amarillas de Varane- que cumplió a la perfección y con un ataque engrasado siempre con el toque de Modric y de Kroos. Sin embargo, el conjunto merengue volvió a reincidir en algunos momentos en los errores que viene cometiendo toda la temporada. Cuando el equipo va ganando se rompe. Las líneas se separan y hay un abismo entre la defensa y la delantera, no existe el centro del campo, que se convierte en una autopista para los rivales. El Athletic lo supo aprovechar hasta en dos ocasiones, aunque el segundo arrean ya fue casi al final, sin tiempo. En la Liga española la calidad y la pegada pueden servir ante rivales generalmente inferiores y jugando en casa, pero en la Champions, y fuera, estas alegrías se pueden pagar con la eliminación. Los rivales tipo Barcelona, Bayern, Chelsea…no suelen perdonar. Es un asunto que Zidane debería tener en cuenta porque el miércoles tiene su primera reválida verdadera ante la Roma en el Olímpico. Los italianos son inferiores, pero en el campo después hay que demostrarlo. No obstante, aquí, en la Liga, el Madrid continúa al acecho esperando un tropiezo del Barcelona. Sobre el Athlétic, comentar que jugó bastante bien, con criterio, sin cerrarse en su área, presionando siempre al rival y con un Aduriz en plena forma que no obstante continúa gafado en el Bernabéu. Pero se las tuvo tiesas con Varane y logró su expulsión, rigurosa como decía antes, porque el defensa francés alto en ambas ocasiones con el brazo un poco abierto para coger impulso, no para golpear al rival. Y el delantero vasco a veces es un buen actor que finge demasiado cuando él también ‘reparte’ con los codos.

La lucha por obtener la última plaza de Champions continúa abierta entre Villarreal y Sevilla. Los dos lograron la victoria aunque los castellonenses disponen de ocho puntos de ventaja desde hace varias semanas. Es una diferencia importante pero no definitiva. El gran inicio del Villarreal puso contra las cuerdas al Malaga. Soldado marcó -con la colaboración de Kameni- y eses solitario gol sirvió para seguir sumando a pesar del infructuoso dominio del conjunto andaluz en la segunda mitad. Por su parte, el Sevilla se deshizo de Las Palmas con más problemas de los esperados. Sumó una nueva victoria en el Pizjuán y se mantiene al acecho. Pero no lo tuvo fácil. Los canarios reclamaron un penalti que, de haberse señalado y marcado, hubiera supuesto el empate a uno en ese momento. Ahora llega la competición europea para Sevilla y Villarreal, la Europa League, y habrá que ver cómo responden los jugadores ante dos partidos a la semana. Entramos en unas fechas decisivas y los errores van a comenzar a pagarse muy caros.

Por su parte, el Éibar sigue firme en su lucha por una plaza en Europa y se deshizo sin problemas de un pobre Levante. Los valencianos se llevaron dos goles pero pudieron ser unos cuantos más. El conjunto armero fue muy superior, rompiendo una racha negativa de tres derrotas consecutivas. El Levante, por su parte, es uno de los firmes candidatos al descenso. No se le ven buenos augurios.

La pelea por el descenso continúa. El Valencia de Neville, por fin, ganó un partido vital ante el Espanyol, al que deja al borde del precipicio y con Galca probablemente ante su última oportunidad el próximo sábado ante el Deportivo y ante su afición. Otro desliz, es decir, otro empate o derrota podría convertirle en el segundo entrenador despedido del conjunto periquito en esta campaña tan convulsa. Fue un encuentro abierto, donde los nervios privaron, que al final se llevaron los locales después de ramonear en un ejercicio de fé y corazón, que no de juego. Además, Sporting y Rayo se repartieron los puntos, que no se sabe si es bueno o malo. Ambos suman, pero ninguno se distancia de la cola. Lo mejor es que pasa otra semana, otra hoja cae del calendario y se mantienen las expectativas. Pudo ganar cualquiera pero también pudieron perder ambos. También se repartieron los puntos el Deportivo y el Betis. Han mejorado los de Merino y poco a poco salen del atolladero aunque hay que esperar todavía unas cuantas semanas para certificar esa mejoría.

El que no levanta la cabeza es el Granada. Fue goleado en Anoeta, donde el joven Oyarzábal fue la figura del encuentro con dos goles, el tercero lo marcó Jonathan, y además tuvo muy poca suerte porque ya en el descuento estrelló dos balones en el larguero en la misma jugada. No obstante, todo hay que decirlo, la Real fue mejor, superior, y mereció el triunfo. Los donostiarras han cogido la ola buena y ya están en mitad de la tabla. Se nota la mejora del mencionado Jonathan y, sobre todo, de Vela, que ahora sí está apareciendo en el juego de ataque. No pasarán problemas. Todo lo contrario que su rival. El caso del Granda es curioso, digno de estudio. Cuenta con jugadores de calidad, una de sus mejores plantillas desde que ascendió hace varios años, pero siempre está rayando en el abismo. A pesar de Peñaranda, Success, Rochina y otros grandes jugadores, Sandoval no termina de dar con la tecla y no consigo una regularidad que le permita mirar hacia otros objetivos que no sean la salvación. Mal panorama y muchos nervios de aquí al final. Eso si no hay un cambio de entrenador. Al tiempo.

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