lunes, 10 de octubre de 2016
Piqué merece respeto y aplausos
La decisión de @3gerardpique de abandonar la @SeFutbol tras el Mundial de Rusia 2018 dejó temblando y discutiendo a los medios de comunicación y a los aficionados al fútbol. Entiendo al jugador porque me parece que ya la situación se está saliendo de madre. Considero -obviamente a título personal- que el jugador catalán es mayorcito y dueño por completo de sus ideas y de sus comentarios. Siempre he considerado que 'hablaba' demasiado en las redes sociales aunque en múltiples ocasiones, la mayoría, decía verdades como puños. Y también he pensado que hay que saber distinguir entre lo que es la lucha deportiva habitual, diaria, entre el Barcelona y el Real Madrid, y lo que significa la selección española.
Los seguidores culés, normal, apoyan a su jugador diga lo que diga y haga lo que haga. Los merengues, por supuesto, le vilipendiarán todo lo que puedan y querrán que el cuadro catalán pierda siempre y si Piqué juega un partido horroroso, mejor para ellos. Eso es normal. En el juego de sentimientos siempre quieres lo mejor para los tuyos y, en los casos deportivos, lo peor para tu máximo rival. Pero cuando se viste con la roja de la Selección su compromiso es innegable. Lo que tampoco es normal es que los comentarios y las protestas suban de tono cuando el jugador realiza declaraciones sobre temas ajenos -léase políticos- que no coincidan con el sentir de ciertos sectores de la sociedad anclados en el pasado que además no conciben la libertad de expresión más que para soltar barbaridades ellos mismos amparándose en el poco control existente en las redes sociales o en los campos de fútbol, escondidos entre miles de personas sin dar la cara.
Piqué es uno de los pocos deportistas que se atreve a dejar sus comentarios con total transparencia pese a quien le pese, y va a seguir haciéndolo. Es un jugador que lo ha dado todo siempre con su equipo, el Barcelona, y desde los 17 años con la Selección española de fútbol. Nunca se ha negado a vestir la 'roja' aunque algunos -o muchos- inconformistas y exaltados siembren dudas sobre su compromiso después de cada declaración del jugador y no dudan en denigrar cualquier actitud del futbolista. Ahora, seguro que están brindando porque van a conseguir que deje de defender a la 'roja'. La última saltó anoche cuando el jugador cortó las mangas de su camiseta para jugar más cómodo y se le echaron encima porque -según estos voceros- "había cortado los colores de la bandera" de las citadas mangas. Primero sueltan sus despojos y después se conoce la realidad. Lo peor es que muchos periodistas, incluso algunos de los que piensan que están por encima del bien y del mal, y aficionados se 'tragaron' estos comentarios sin fundamento y se armó la gorda. Piqué, harto, comunicó que dejará la Selección tras el Mundial de Rusia, dentro de dos años.
Quizá sea un calentón, que no parece, porque asegura que lo venía meditando desde hace tiempo. Particularmente pienso que volverá a vestir la roja después del Mundial de Rusia, más que nada porque se lo va a pensar y al final va a ceder como le ha pasado recientemente a Messi (y así lo espero). Pero si no hay vuelta atrás, si su decisión es definitiva, habrá que despedirle con honores porque ha sido un magnífico jugador cuando se ha vestido con la camiseta nacional, ahora mismo 86 partidos, y porque lo ha dado todo por España pese a quien le pese. Su currículum es excelente y no hay ninguna duda sobre su compromiso, al menos para quien esto escribe. Merece un respeto y merece tomar sus decisiones.
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