viernes, 13 de noviembre de 2015
Real Sociedad, Málaga y Granada, grandes decepciones
Continuando con nuestro análisis de la Liga BBVA, en este segundo informe vamos a destacar las grandes decepciones. Sin duda alguna, @MalagaCF, Granada y Real Sociedad han hecho méritos más que sobrados para encabezar esta clasificación.
Vamos a comenzar con el conjunto vasco, que acaba de presentar a Eusebio como nuevo entrenador en sustitución de David Moyes. Antes, comentar que el trabajo del británico en el año que ha dirigido a la Real ha sido malo, pésimo. La apuesta de la directiva donostiarra fue arriesgada porque Moyes no conocía la Liga española, muy diferente de la inglesa, y venía de un fracaso importante con el Manchester United. Desde el primer minuto de su llegada se pudo comprobar que la plantilla no absorbía sus métodos ni convicciones a pesar de contar con jugadores de gran calidad. Nunca supo colocarles en su sitio ni darles la libertad necesaria para jugar al fútbol. Le costaba un mundo hacerse entender, necesitaba un traductor y no fue capaz de adaptarse a la ideosincracia vasca. Se veía que tenía poco futuro, pero su ficha -7 millones de euros, un escándalo- hacían complicado un cambio antes de finalizar su contrato en junio de 2016. Sin embargo, los malos resultados han terminado por llevárselo por delante y ya es historia en San Sebastián aunque pocos se acordarán de él. Su recambio ha sido Eusebio Sacristán, un entrenador joven, sin experiencia en la máxima categoría, que tampoco terminó bien en el filial del Barcelona. No obstante, es español, conocedor del fútbol que se practica en la Liga y un amante del juego de combinación al estilo Barça. Vamos a darle un tiempo y a ver si consigue sacar a la Real de la parte baja. Desde luego, tiene ganas y el apoyo de los jugadores y de la afición no le va a faltar. Es una apuesta por su juventud, pero a la vez es una apuesta de futuro. A la Real le han solido salir bien este tipo de riesgos.
El Malaga es la segunda decepción de la actual campaña, al menos hasta el momento, aunque de no mediar una reacción rápida el asunto se puede enquistar. Vendió a cuatro de sus mejores jugadores, ingresó casi 30 millones de euros invertidos en pagar deuda bancaria y deudas deportivas y en fichajes apenas gastó. Y así le va. No se puede fichar siete u ocho jugadores por poco dinero, con muchas cesiones. Al final el conjunto se resiente y lo paga. Gracia pedía un centrocampista organizador y un extremo. Ni caso. Le trajeron un delantero centro y varios medias puntas. Lo peor del tema es que varios jugadores nuevos juegan en la misma posición cuando hay otras que no están cubiertas. A eso se añade la nula comunicación entre el director deportivo y el entrenador y la ausencia del propietario, que lleva meses sin aparecer por Malaga. En verano tuvo dos ofertas para vender el club y no las aceptó. Aseguró que daría una rueda de prensa para indicar los motivos de su negativa asegurando que todo iba a cambiar. Bien, casi seis meses después continúa ausente, no ha invertido un euro y el equipo se desangra sin visos de mejora. La afición ya ha comenzado a pedir su cabeza e incluso se le han quitado las ganar de hacer comentarios en las redes sociales. A la pésima planificación se han unido una falta de gol destacable (5 en once encuentros y marcados en sólo dos encuentros) y el rosario de lesiones de hombres importantes (Amrabat, Camacho, Santa Cruz) que está padeciendo el equipo. El marroquí parece que puede volver ya, pero los otros dos aún deberán esperar. Si los resultados no llegan el próximo en caer puede ser el técnico, hasta ahora el único no señalado por la afición. Pero ya sabemos que la cuerda siempre se rompe por ahí.
Otro que no levanta cabeza es el Granada. Con una de las mejores plantillas de los últimos años y con el mismo entrenador que la pasada campaña consiguió el milagro de mantener la categoría los resultados no están siendo nada buenos, más bien todo contrario y ahora mismo es el colista de la competición. Quique Pina, el presidente, ya se ha reunido con el técnico y con los jugadores para analizar la situación. Si los resultados no llegan en tres-cuatro jornadas es posible que Sandoval no coma el turrón en Granada. Plantilla tiene, pero la mala suerte, la escasez de intensidad en algunos momentos y los numerosos problemas internos con algunos jugadores pueden agriarle las fiestas.
En este breve informe también quiero destacar el papel que están desarrollando Las Palmas y Spórting, dos de los recién ascendidos. Ambos, con escasos presupuestos, saben que van a sufrir pero intentan rascar puntos de cualquier estadio. No es fácil derrotarles porque siempre lo dejan todo en el campo. El conjunto canario ha tenido que cambiar de entrenador y ha llegado Quique Setién en sustitución de Paco Herrera. Quizá ha sido un recambio precipitado pero la directiva sabrá los motivos. El técnico que ha dirigido tu equipo y lo ha llevado a la máxima categoría no puede caer a las primeras de cambio. No hay paciencia. Vamos a ver a quién da la razón el tiempo.
El resto luchará por tratar de alcanzar sus objetivos. Unos, como el Sevilla -muy irregular de momento-, el Valencia y el Athletic estarán seguro en la parte alta, ya se acercan. Y otros, Espanyol, Rayo, Betis, Getafe y Levante pelearán por mantener la categoría y sufrir lo menos posible. Aún es pronto para hacer previsiones, pero la Liga comienza a partirse. En los próximos dos meses se aclarará el panorama y el fútbol pondrá a cada uno en su lugar. En enero volvemos.
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