martes, 8 de marzo de 2016

El Barcelona mantiene las distancias


Volvieron a ganar los tres primeros por lo que no hay cambios en la cabeza, la vida sigue igual. Por abajo ya comienzan los nervios. Ahora los empates saben a derrota y las victorias se pagan con sudor y sufrimiento. Sólo quedan diez jornadas.

No tuvo problemas el Barcelona en Ipurúa. A pesar de la presión adelantada del conjunto armero, de la estrechez del campo o de la baja de Neymar, la calidad, eso que sólo se paga con un buen fajo de millones, se impuso desde el minuto uno. Luis Enrique había analizado con sumo interés a su rival y sabía lo que se le venía encima. Lo hizo fácil, -claro, con los jugadores que tiene es menos complicado- y determinó que la clave estaba en hacer correr a los rivales para lograr su desgaste tocando el balón a la primera, sin retenciones, y cambiando el juego de forma constante. De esta forma llegaron los goles, porque además a efectividad pocos pueden ganar al actual Barcelona. Una vez abierto el camino todo fue más fácil, sobre todo tras marcar el segundo gol al borde del descanso cuando más atacaban los locales. La segunda mitad fue más previsible, con un juego un poco más lento por el cansancio, que acusó el conjunto de Mendilíbar. Messi supero en modo ‘on’, y dirigió a sus compañeros desde el centro del campo demostrando su innata calidad. Fácil triunfo blaugrana que le permite seguir mirando desde las alturas al resto de competidores.

El Atlético se mantuvo fiel a su cita en Mestalla y se deshizo con menos problemas de los esperados de un Valencia que parecía enderezar el rumbo. Simeone realizó un planteamiento de libro que le permitió golpear a su rival en la segunda mitad hasta dejarle aturdido y terminar con él en los minutos finales. Continúa el Atlético al acecho, no se rinde, aún siendo consciente de la dificultad de la empresa. Es que el actual líder lo tiene muy a su favor porque puede permitirse el lujo de patinar en cualquier encuentro, algo que sus perseguidores tienen prohibido. Pero es loable la actitud del conjunto rojiblanco, que nunca se rinde.

El Madrid se reencontró con las goleadas de los primeros encuentros con Zidane. Ahora, tuvo que esperar que el Celta se descosiera en la segunda mitad. Por supuesto, no faltó la típica parada de Navas con el marcador igualado y un remate de cabeza de Aspas que se estrelló en el larguero. Se libraron los blancos y en la segunda mitad llegó un huracán liderado por Cristiano Ronaldo -hizo cuatro goles- que dejó en claras las diferencias en tres la clase media y la alta. Paso adelante del Madrid, que deberá continuar refrendando en las próximas jornadas aunque visto el rendimiento del Barcelona parece muy complicado que pueda aspirar a algo en esta Liga. Deberá fiarlo todo a la Champions, pero mejorando porque ahora mismo parece que su nivel está por debajo de varios equipos europeos. El Celta no lo hizo mal, pero cuando encajó el segundo se desmoronó y bajó los brazos. A pesar de ls derrota continúa en la pelea por Europa.

Pinchó el Villarreal cuando menos se esperaba, en su estadio y ante un recién ascendido que pelea por evitar el descenso. Sí, Las Palmas hundió al submarino y con tres victorias en otras tantas jornadas ha pegado un estirón importante que le permite ver el futuro con esperanza. No obstante, la derrota no fue tan negativa para los de Marcelino porque el Sevilla, de nuevo, fue incapaz de ganar a domicilio -en Getafe- y casi se mantienen las distancias. Sí logró su objetivo el Athletic, que no dio opción a un debilitado y desmoralizado Sporting que va a sufrir de lo lindo porque sus jóvenes jugadores están acusando la presión.

Otro que dio un salto enorme fue el Betis, que se deshizo de un pobre Granada con facilidad y parece haber entrado en una dinámica positiva. Al contrario que su rival, que no levanta cabeza. El cambio de entrenador parece que ha sido una gaseosa porque en los dos últimos encuentros el conjunto nazarí ha vuelto a las derrotas. El que lo tiene muy complicado es el Levante. Consiguió rescatar un punto en Anoeta pero es un botín escaso para lo que se está jugando. En octubre este resultado hubiera sido un triunfo, ahora, a falta de diez encuentros, es un simple dato estadístico porque no le saca de ‘pobre’ y le mantiene hundido en la cola de la tabla a cinco puntos de la salvación. Veo su futuro negro.

Además, el Deportivo evitó su racha de derrotas obteniendo un punto en Riazor ante el Málaga que bien pudieron ser tres e incluso ninguno. En un choque donde los errores -y hubo muchos por ambas partes- se pagaron con goles al final no se llevó el gato al agua ninguno. El Malaga se puso por delante en dos ocasiones pero fue incapaz de guardar su renta y cuando el conjunto gallego marcó el tercero, a escasos minutos para el final, todo hacía indicar que los de Víctor volverían a recordar el sabor de las victorias. Sin embargo, un gol en propia puerta casi en el descuento dejó las cosas en tablas y todos salieron más o menos contentos. Un punto más y una jornada menos. Finalmente, anoche el Espanyol se deshizo de un Rayo Vallecano al que deja 'tocado' al borde del descenso (vamos, igualado con el Granada). Paco está atravesando su peor momento como entrenador rayista porque ve cómo su equipo no coge la onda buena, encaja muchos goles y pierde los partidos ante rivales de su Liga. Se avecina tormenta por Vallecas.

Ahora es cuando de verdad se juegan las habichuelas, como decía Luis Aragonés. La presión alcanza su grado máximo y los que no sepan vivir con ella van a sufrir. Sólo quedan 10.


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